El descenso ya forma parte de la conversación alrededor de San Martín. No porque el “Santo” esté en zona roja, sino porque su presente dejó de permitirle mirar exclusivamente hacia arriba. Después de la derrota 2 a 0 contra Tristán Suárez, el equipo quedó undécimo y a nueve puntos de Chacarita, mientras que Güemes  de Santiago del Estero aparece todavía más lejos. Con ocho fechas por delante, la distancia ofrece margen, pero no tranquilidad absoluta.

El dato que sostiene la preocupación es el contexto de la tabla. San Martín tiene 36 puntos y por encima suyo aparecen Colegiales, Atlético de Rafaela, Deportivo Maipú y otros equipos que todavía pelean por entrar al Reducido. Hacia abajo, en cambio, hay varios clubes separados por pocas unidades: Almagro, Agropecuario, Quilmes, Patronato, Nueva Chicago, Chacarita y Güemes. No es una caída directa hacia el fondo, pero sí una zona comprimida en la que perder dos o tres partidos puede cambiar bastante el escenario.

La campaña explica por qué el margen se volvió un tema. San Martín ganó ocho partidos, empató 12 y perdió ocho en 28 fechas. Los empates fueron su resultado más repetido y terminaron marcando una producción que alcanzó para mantenerse en carrera, pero no para sostenerse entre los protagonistas. El equipo llegó a estar segundo en la primera rueda y comenzó la segunda etapa cerca de los puestos de privilegio; después fue retrocediendo hasta quedar undécimo. El problema no es solamente dónde está hoy, sino la dirección que tomó durante las últimas semanas.

Y el calendario que viene no ofrece demasiado espacio para distraerse. Agropecuario será el próximo rival en La Ciudadela; luego llegarán Atlético de Rafaela, Gimnasia de Jujuy, Gimnasia y Tiro de Salta, Atlanta, Midland, Quilmes y Colegiales. Allí habrá partidos con valor por arriba y por abajo, porque varios adversarios están cerca del Reducido mientras otros intentan despegarse de la zona baja. Cada resultado puede mover más de una pieza de la tabla.

El escenario permite corregir el rumbo. No hay una urgencia comparable con la de quienes están debajo, pero sí una advertencia: cuando un equipo pierde regularidad, la tabla deja de mirar hacia un objetivo. San Martín llegó a este tramo con la obligación de sumar y ahora también necesita cuidar el terreno que conserva.

- La distancia con Chacarita: nueve puntos separan hoy al “Santo” del equipo que ocupa el puesto 17. Es una ventaja importante, pero no definitiva cuando quedan 24 unidades. San Martín no necesita mirar al “Funebrero” como si estuviera a punto de alcanzarlo; necesita evitar que una nueva serie negativa reduzca una diferencia que hoy todavía le permite respirar.

- El pelotón intermedio: Almagro, Agropecuario, Quilmes, Patronato y Nueva Chicago aparecen entre San Martín y Chacarita. Esa franja es clave porque puede funcionar como colchón o como una escalera hacia abajo. Si esos equipos suman, la distancia con la zona roja se mantiene; si varios consiguen despegar mientras San Martín no reacciona, el undécimo puesto puede dejar de ser una posición relativamente cómoda.

- La pelea de arriba: Deportivo Maipú y Atlético de Rafaela tienen 39 puntos y ocupan los puestos octavo y noveno, mientras Colegiales suma 37. San Martín está a tres unidades del último lugar de clasificación al Reducido, por lo que una victoria puede devolverlo rápidamente a la zona de pelea.

- “La Crema”, un duelo clave: Atlético de Rafaela será rival de San Martín el sábado 19. El partido tendrá un valor especial porque el “Santo” podrá recortar directamente la distancia con uno de los equipos que hoy están por encima suyo y, al mismo tiempo, evitar que la “Crema” se aleje.

- Lo que no puede hacer es relajarse: después de vencer a Chacarita, San Martín empató con Güemes y perdió con Tristán Suárez. Esa secuencia cortó el envión que había generado el triunfo en Villa Maipú y dejó nuevamente al equipo obligado a reaccionar. Para que los de abajo no se acerquen, necesita empezar a sumar; para que los de arriba no se escapen, también.

- El calendario de los que luchan abajo: Chacarita y Güemes todavía tienen ocho partidos para intentar descontar, pero no serán los únicos resultados que habrá que seguir. Almagro, Agropecuario, Quilmes, Patronato y Chicago también pueden modificar la distancia con San Martín. La pelea por la permanencia, por ahora, no es una lucha mano a mano: es un pelotón amplio en el que cada jornada puede cambiar las diferencias.

- La alarma no significa pánico: San Martín tiene nueve puntos de ventaja sobre el descenso y todavía depende de sí mismo para alejar cualquier preocupación. Lo que cambió es la obligación de prestar atención. Una cosa es mirar la zona roja desde lejos; otra, muy distinta, es seguir perdiendo mientras quedan 24 puntos en juego.

Por eso, las próximas ocho fechas definirán mucho más que una posición en la tabla.

El “Santo” todavía puede terminar entre los ocho mejores y tiene cruces directos para intentarlo. Pero también deberá demostrar que puede cortar la irregularidad que lo llevó desde los primeros puestos hasta el undécimo lugar. La pelea de arriba sigue abierta; la de abajo, aunque distante, ya está presente. Y San Martín necesita que la primera termine imponiéndose antes de que la segunda gane protagonismo.